Una Reset Session para recordar que emprender no tiene por qué hacerse en solitario
11/05/2026
La Fundació Farinera Girona ha celebrado una nueva edición de la Reset Session, un encuentro pensado para que emprendedores y emprendedoras compartan experiencias, resuelvan dudas y aprendan unos de otros en un entorno cercano y colaborativo.
Hubo una frase que se repitió en varias ocasiones durante la sesión:
«Yo también tengo ese problema.»
Y probablemente ese sea uno de los mayores valores de este tipo de encuentros.
Cuando emprendes, es fácil pensar que los problemas solo te ocurren a ti. No saber cómo vender mejor, dudar del precio de tus servicios, no encontrar clientes, bloquearte ante decisiones importantes o sentir que improvisas constantemente son situaciones habituales para muchos emprendedores. Sin embargo, cuando compartes una sala con otras personas que también están construyendo su proyecto, descubres que la mayoría está viviendo exactamente los mismos retos.
En esta edición, la sesión contó con David Casellas, que impartió una charla práctica sobre ventas. Durante su intervención compartió herramientas y reflexiones para entender mejor a los clientes, mejorar el proceso comercial y afrontar los desafíos de vender en las primeras etapas de un negocio. Además, gran parte de la sesión estuvo dedicada a responder preguntas y analizar situaciones reales planteadas por los propios asistentes.
La jornada también incluyó dos espacios de feedback colaborativo. Maria Artigas, fundadora de Menuts Girona, presentó su proyecto y compartió los principales desafíos que afronta actualmente. Posteriormente, Adrià Montoto hizo lo mismo con su iniciativa. En ambos casos, el resto de participantes aportó ideas, experiencias y preguntas con el objetivo de ofrecer nuevas perspectivas y posibles soluciones.
Ese es precisamente el espíritu de las Reset Sessions: crear un espacio donde compartir conocimiento, validar ideas y demostrar que muchos de los retos del emprendimiento son comunes.
Más allá de las herramientas y los contenidos, estos encuentros ofrecen algo que a menudo resulta difícil encontrar cuando se emprende: una comunidad.
La jornada finalizó con un espacio informal de networking acompañado de pizzas, una oportunidad más para seguir conversando, crear nuevas conexiones y fortalecer la comunidad emprendedora.
En la Fundació Farinera Girona seguimos trabajando para que ningún emprendedor tenga que recorrer este camino en solitario.